Los secretos del Saltamontes Rosa

18
mar

Dicen que la naturaleza es sabia pero, además, en algunos casos resulta especialmente sorprendente. Dejando a un lado la flora, el rosa no es un color fácil de encontrar en el medio natural y, mucho menos, como coloración de un ser vivo. En la ficción, una pantera de gran perspicacia y educación refinada lucía el color rosa con mucha elegancia, pero en la realidad es difícil encontrar un animal que muestre este tono en su piel a excepción de los flamencos y algún otro ejemplar más como el delfín rosa, la iguana rosa y algunos tipos de armadillo.

Pero si nos ponemos a indagar veremos que la genética se comporta a veces de una forma muy peculiar y, de vez en cuando nos regala animales curiosos, llamativos e incluso excéntricos como el saltamontes rosa, un ejemplar descubierto en 1887 y muy difícil de encontrar, ya que solo se halla en uno de cada 500 individuos.

Bajo el nombre científico Euconocephalus thunbergi, el tamaño de este insecto oscila entre los 5,7 y 6,5 centímetros de largo, pero ¿cuál es la razón de que adquiera esta tonalidad rosada?

Lo cierto es que el rosa no aparece de forma natural en esta especie y la explicación la encontramos en un gen recesivo. El color habitual de los saltamontes es el verde, aunque dependiendo del hábitat pueden adquirir tonalidades marrones e incluso blancas. Las investigaciones realizadas acerca de este insecto muestran que la variante rosada podría ser una forma extrema de la marrón. Además, los científicos creen que esta coloración es un ensayo adaptativo de la naturaleza, que los hace muy visibles, pero poco atractivos como presa.

Hoy hemos hablado sobre el saltamontes rosa, pero en futuras entradas de este blog seguiremos compartiendo curiosidades sobre animales extravagantes. Mientras tanto, os invitamos a visitar nuestra página web, donde encontraréis información sobre servicios de desinsectación en Madrid.